Cartagena.- Un mayor compromiso por parte de las autoridades internacionales, como la UNESCO, en la vigilancia y presión hacia las naciones y los gobiernos regionales, fueron algunos de los planteamientos que periodistas de México, Colombia y Ecuador hicieron durante el segundo día de Talleres por la Libertad de Expresión y Seguridad, dentro del décimo octavo Congreso Mundial de Medios y Foro Mundial de Editores de la Wan Ifra, en Cartagena de Indias, Colombia y que concluyera el martes pasado.


Desde Colombia

Una de las mesas estuvo encabezada por una institución en la prensa colombiana, símbolo de compromiso, sacrificio y dolor, Jineth Bedoya Lima, quien compartió la terrible experiencia que vivió cuando en 2000, siendo reportera para El Espectador de Bogotá, fue secuestrada al investigar las complicidades de la policía y guerrilla en torno a la prisión La Modelo, en ese país. Bedoya Lima fue secuestrada cuando se iba a encontrar con una fuente y en cautiverio además de ser torturada, fue víctima de violación varias veces, fue liberada cuando ya se había decidido su muerte.

Jineth recuerda que lo que más le dolió en aquel tiempo no fue solo la soledad y el desamparo de las autoridades, sino la traición de sus mismos colegas de profesión, algunos de los cuales fueron cómplices en su plagio; pero además se duele por los colegas y medios, que lejos de indignarse y mostrarse solidarios, lo ignoraron, no lo publicaron.

La periodista y hoy activista por los derechos de las mujeres víctimas de la violencia, suplicó a los periodistas de hoy que asuman el compromiso con la verdad, a no quedarse callados, porque “no vamos a poder hacerle entender a lo sociedad, ni a los violentos que el conocer la verdad es un derecho inalienable, es un derecho fundamental de cada ciudadano. Silenciar un periodista es silenciar a la sociedad, atentar contra ella”.

Bedoya lanzó una dura crítica al hecho de que ni sociedad, ni medios, ni periodistas han hecho más por evitar que instancias como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos se vea empequeñecida, casi al punto de desaparecer por la falta de apoyo económico y la falta de protesta ante este tipo de retrocesos, advirtiendo que de seguir así, vamos a seguir siendo víctimas de los atropellos a estos derechos en América Latina.


Unesco

Es muy importante también el registro y exposición de los casos de violación a los derechos de los periodistas, como lo expresó en la misma sesión otro de los panelistas, el Consultor de Comunicación e Información en Mercosur y la Unesco, Guilherme Canela, quien compartió que puede que a veces las cifras no sean suficientes para mover voluntades y citó que hace algún tiempo embajadores europeos habían estado recibiendo números constantes de violaciones en América Latina, pero no fue hasta que el dueño de un periódico guatemalteco, en reunión frente a ellos, citó a detalle los casos de tortura de sus periodistas y la reacción de los diplomáticos fue inmediata.

Ante una andanada de reclamos de la prensa ecuatoriana y mexicana a Guilherme Canela, a quien exigían una postura más activa por parte de la Unesco a los problemas de agresión a periodistas (un momento álgido en el taller de periodistas) el funcionario señaló que el organismo de la ONU no puede verse como ‘un policía internacional’ porque no tiene esa función, sin embargo, tienen mecanismos para presionar a gobiernos ante la falta de garantías de seguridad para los comunicadores, y es que sostiene que la primera obligación de seguridad para los periodistas y en general para todos, es el Estado.

Canela advirtió que aunque una buena noticia es que en la actualidad hay menos gobiernos totalitarios y más democracias, la mala es que el fenómeno de la violencia contra la prensa multiplicó a sus agresores, pues además están el narcotráfico y el crimen organizado en general, “tenemos políticos corruptos de pequeñas ciudades” y personas que enfrentan conflictos agrarios o por tierras en distintas partes del mundo, todo lo que ha vuelto más compleja la acción de seguimiento.


Redes

No obstante la aportación del representante de la UNESCO, periodistas coincidieron que estrechar relaciones, establecer mecanismos entre los mismos comunicadores, incluso el compromiso de los dueños de medios por publicar las denuncias de violación a la libertad de prensa, son la agenda próxima en esta lucha.

Entre los asistentes estuvieron periódicos y medios digitales de Ecuador como: La Hora, de Colombia, El Universal, RCN, El Tiempo y de México el Diario de Juárez, Noreste de Culiacán, el Excelsior y El Mundo de Córdoba y Orizaba, entre otros.


Mauricio Delgado/Enviado Grupo Arróniz