Córdoba.- La violencia ocasionada por el crimen organizado ha obligado a que una decena de sacerdotes tengan que abandonar su oficio y evitar el acoso que se ve reflejado en amenazas y extorsión.

El sacerdocio se ha vuelto tan peligroso como el ejercicio del periodismo aseguró el obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Puebla, Eugenio Andrés Lira Rugarcía, de visita en Córdoba.

"Los sacerdotes, hablamos de unos diez en toda la República, han sido blanco de violencia, de extorsiones y de amenazas que los han hecho desistir en su ministerio", expresó en su charla a los asistentes al Congreso de la Misericordia celebrado en las canchas de El Mexicano.

Lira Rugarcía puntualizó que aún así, los sacerdotes se preocupan por lo que le pasa a la gente, pero también lo que sucede con sus colegas.

El ex secretario general de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) se solidarizó con las familias víctimas de la violencia en el estado y pidió al clero veracruzano acercarse a la gente a evangelizar como una forma de recomponer el tejido social de fondo.

Remarcó que tanto en Veracruz como en otras partes de la República, vemos las consecuencias del pecado y de hacer una elección equívoca de obtener la felicidad y el desarrollo a través del egoísmo.

Monseñor Eugenio Andrés, evocó las palabras del Papa Francisco en su visita a un penal de Ciudad Juárez, en donde citó que la violencia no se resuelve metiendo la gente a la cárcel.

Hizo un llamado a las autoridades y a la sociedad en general a que se haga justicia y a que también atiendan las causas que provocan la violencia, de raíz, como dijo el Pontífice en su visita a la República Mexicana en febrero pasado.

Noé Carrillo Molina/El Mundo de Córdoba

Foto: Monseñor Eugenio Andrés Lira, obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Puebla.