La Pastoral Juvenil de la Diócesis de Córdoba lamentó las desapariciones de jovencitas y solicitó a las escuelas abrir sus puertas para pláticas preventivas.

“El objetivo es que las escuelas nos abran las puertas. Los colegios católicos sí nos abren porque están en la misma linea digamos pero las otras escuelas no lo hacen, no nos dan la oportunidad para evangelizar”, afirmó la coordinadora del movimiento, Nancy Acevedo Clavijo.

La entrevistada consideró capacitar a las jovencitas sobre su seguridad.

“Es triste ver la noticia de que tantas adolescentes, principalmente niñas, están desapareciendo de las escuelas o siendo raptadas de sus casas”.

Acevedo agregó: “Muchas chicas como que no están bien definidas sobre lo que quieren o no conocen sobre los temas... esto hace que se vayan con alguien o busquen otras cosas en vez de estar en casa o con la familia”.

La Pastoral Juvenil, puntualizó, se ha enfocado en impartir temas precisamente relacionados con enfermedades de transmisión sexual, embarazos a temprana edad y riesgos ante la inseguridad. Ayer los jóvenes de esta agrupación iniciaron su Misión de Verano enla que regalaron abrazos y melodías a las familias transeúntes como un medio para transmitir paz y amor.

“Como estamos en el Año de la Misericordia, al igual que en Semana Santa hacemos nuestra Misión de Verano en la cual buscamos ser misericordiosos regalando abrazos, entonando canciones, repartiendo despensas, visitando enfermos y otras obras de caridad”, comentó.

Remarcó que en medio del mundo de violencia y de necesidades en el que viven los jóvenes, los chicos buscan llevar un poco de paz y alegría a las familias.



Noé Carrillo M./El Mundo de Córdoba