Todas las noches, su madre se asoma por la ventanas, buscando entre la oscuridad que su silueta pueda aparecer.

Pero por cuatro años, esto no ha sucedido, Adrián no llega. Ricardo Adrián García Cruz, desapareció en Veracruz hace cuatro años, cuando él tenía 23.

Es un chico sencillo, de nobles sentimientos; es mecánico en motor diésel y le encanta ayudar a sus amigos, “extraño sus abrazos, me llevaba a cenar los fines de semana con su novia”.

Desapareció el 9 de diciembre de 2013, lo interceptaron en una calle de Puerto Seco en Veracruz, iba en su carro Jetta 2006. De pronto, descendió de un vehículo un tipo con pistola en mano, lo bajaron y lo subieron a un carro particular azul claro, enseguida se dieron la vuelta y entraron a la pensión donde acababa de salir, se llevaron también a otro amigo de él de nombre David Salas.

“A la fecha espero su regreso, en las noches me asomo a la ventana por si llega”, relata. Adrián se hacía cargo de los gastos de su casa, su familia es pequeña y muy unida.

II DE LA REDACCIÓN