Tomás Setién Fernández

« Relatos Olímpicos »


Golpe abajo del cinturón por parte de jueces amafiados o plenamente estúpidos y lelos impidieron el triunfo del boxeador olímpico mexicano Juan Pablo Romero, despojado, robado y casi ultrajado al entregar sus tarjetas los solones referidos, otorgándole el triunfo a un boxeador italiano con golpes y moretones hasta detrás de las orejas de nombre Vicenzo Mangiacapre, todo eso en la división de los 69 kilogramos.

Nada nuevo los atracos en los caminos siempre llenos de espinas y de abrojos de los bravos y esforzados púgiles aztecas en la historia de los juegos olímpicos, en donde un boxeador de nombre inmortal Francisco Cabañas en la olimpiada de Los Angeles en 1932, al conquistar la presea de plata en la división de peso Mosca cayendo en la final ante el húngaro Enekes, nada menos que se convirtió en el primer medallista azteca (individual) dentro de la historia de la magna justa deportiva universal. Recordándose que la primera medalla ganada por México en Olimpiada correspondió al equipo de Polo agenciándose el bronce en Paris 1900.

Por eso siempre hay esperanzas a manos y golpes llenos de que nuestro país consiga medallas revisando la lista de los titanes del pugilismo amateur, más los robos en despoblado detrás de ellos siempre han existido, sin saber todavía porque razón.

Recordando inclusive el nocaut provocado por los jueces para uno de los boxeadores mas queridos por la nación azteca Raúl El Ratón Macias, cuando en su época de pugilista olímpico, precisamente en Helsinki 52, fue robado, cayendo por las votaciones de jueces miopes, ante el ruso Garbussov, que solo lo vieron salir triunfante los ya referidos sujetos de pantalón largo y de antifaces sobre el rostro, y los miembros de su honorable familia radicados en Siberia.

El Roedor de Tepito en varias entrevistas concedidas, algunas de ellas al propio Diario El Mundo de , explicaba que siempre llevaría en vida aquella espina olímpica clavada de manera arbitraria y soez.

Siendo tan importante el box azteca para la recolección de medallas, que dentro del conteo final tras la terminación del Mexico 68, cuatro medallas de real oro surgieron gracias a los puños y a los bizarros esfuerzos de elementos como Ricardo Delgado,. Antonio Roldan, Joaquín Rocha y Agustín Zaragoza. Hoy el boxeo mexicano se tambalea terriblemente en el accionar de Río 2016, no por los golpes demoledores de sus adversarios en el centro del ring, sino por los golpes jueces.


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