Nada fuera de control, por lo cual como nunca en la historia de las liguillas dentro del futbol mexicano rentado, privo la justicia llegando a la gran final del torneo de Apertura 2017 los equipos que ocuparon el primero y segundo lugar de la clasificación general, Monterrey y Tigres, prácticamente ilesos sin daño alguno a la vista, dejando atrás una fiesta en donde solo ellos se llevaron la colación y demás objetos caídos de la gran piñata estrellada sobre el piso, con nombres de escuadrones valiosos muy venidos a menos como los casos de América, Cruz Azul, Atlas y Toluca. Barriendo con la oposición dentro del bien llamado circuito de la antesala de la gloria los dos cuadros norteños, Tigres dobleteando triunfos sobre un América mudo en extremo a la hora de lanzar sus disparos buscando lo imposible, siquiera la llegada de un triste gol, y Monterrey sin perder un solo punto en todo el sarao, batiendo al Morelia, el cuadro modesto que se quedo a muchos kilómetros de distancia de cuajar una real hazaña, deteniendo al que parece ser el titán del año 2017. Lo de Tigres ya se comento en la columna dominical, prestándose los cañones de Navarone en plena exposición en San Nicolás de los Garza, apabullando al América, un cuadro que repetimos no levanto roncha contando con una linea delantera inútil y lela, por lo cual los bengalíes se hartaron de comer carne chilanga, presentando por delante sus mejores armas. Mientras que Monterrey termino su obra ante su propia gente con ruidos estereofónicos, llevando como presa fácil a un Morelia, que desde el momento mismo en que fallo un penal que de anotarlo lo hubiera puesto en la pelea en su lid contra lo imposible, ahí termino todo lo relacionado con una gesta heroica, quedando todo en el marcador global de cinco goles por nada, favorable a los rayados que ya teniendo como rival a su vecino odiado, se preparan a culminar su labor, no contemplando placas ni tamaños del postrer rival que le falta vencer, para ser el nuevo campeón del balompié azteca rentado. Anotándose nueve goles en la fase de semifinales, todos ellos con el sello y garantía de la carga de los dragones extranjeros, cargando la ¿artillería? mexicana con un ridículo espantoso, al no haber podido marcar ni siquiera un solitario tanto en la actividad de la gran fiesta, y luego se piensa que aun existen los milagros para la selección mexicana en copas del mundo. Ahora viene la gran final y ya se abren las casas de apuestas.

Tomás Setién Fernández

Comentando la jornada

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