Se aferraron a una cascara de nuez en mitad de un océano embravecido, contemplándose a la vez como hecho injusto el que peleen en un águila o sol en un volado muy mexicano la situación de llegar a Rusia 2018, o todo lo contrario, como un real milagro una nueva oportunidad, luego de que no mostrando nada en las eliminatorias, se sacaron la lotería, para todavía guardar muchas esperanzas de asistir al próximo mundial abordando el cabús de la gran caravana.

Tocando el área de Conmebol, lo del seleccionado de Perú todavía cala, quitándole su boleto directo a la copa del mundo entrante ese empate a un tanto logrado ante su similar de Colombia, aunque las lágrimas incas pronto se secaran ya que su rival en la cuarta llamada del destino al escenario estelar, será ante el flan llamado Nueva Zelanda, esa Selección que sirvió de escalón para que nuestra Selección fuese con cicatrices hasta en las pompas a Brasil 2014.

Por lo que respecta a Concacaf, Honduras todo lo contrario a los peruanos, todavía tendrá un rival duro que será Australia.


Tomás Setién Fernández

El Mundo de Córdoba