En México, como en ninguna otra parte del mundo, los reglamentos se hicieron para ser violados. Y nuestra Liga Mx no es la excepción.

El pasado viernes el juego que debía disputarse entre Atlas y Tigres, sencillamente no se realizó porque la pantalla del estadio Jalisco que se localiza en el centro de la cancha no estaba ubicada a la altura debida.

De inmediato la determinación de suspender y posponer el juego causó polémica, principalmente entre los equipos que pelean por no descender. Es decir, Lobos BUAP, Veracruz y Monarcas Morelia, principalmente.

De acuerdo al artículo 66 de la propia Liga Mx, se específica que si la suspensión de un juego no se dio por causas de fuerza mayor, el equipo infractor perdería en automático el juego por 3-0, además de una dura sanción económica. Y en base a ello Lobos, escualos y Monarcas protestaron asegurando que se benefició al Atlas.

Y es que antes de dicho juego de Liga, el mismo estadio Jalisco con la pantalla a la misma altura ya había recibido un juego de Copa, sin que hubiera alguna protesta.

El reglamento parece muy claro al señalar causas de fuerza mayor. Entiéndase desastres naturales, falta de luz, o garantías de seguridad. Y el colmo se dio cuando la Liga Mx trató de explicar las causas de la suspensión.

El organismo futbolero mexicano tomó el artículo 60 de su reglamento en el que afirma que se deben garantizar la seguridad de los equipos. Algo que generalmente se realiza previo al inicio de cada campeonato. Es decir, la propia liga utiliza a su conveniencia el reglamento. ¡De risa!


J. Antonio Marín B.

EL PODER DEL BALÓN

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