Agencias


Las clavadistas mexicanas Paola Espinosa y Alejandra Orozco terminaron hoy sextas en la final olímpica de clavados sincronizados desde la plataforma de 10 metros, una competencia que se celebró en una piscina de agua verde por descuido de los organizadores.

El dúo mexicano femenino, uno de los llamados a sumar en el medallero, obtuvo 304.08 puntos y no logró revalidar la plata de Londres 2012, lo que posterga la mala racha de México en los Juegos de Río, donde el país todavía no logra ningún metal.

Pese al apoyo de las gradas, donde hubo muchos mexicanos y se protestaron repetidamente las puntuaciones de los jueces de la Federación Internacional de Natación (FINA), Espinosa y Orozco firmaron la segunda decepción consecutiva de México en clavados.

“Créanme que es muy difícil poder repetir una medalla en unos Juegos Olímpicos. Más de lo que creemos”, agregó Espinosa, experimentada atleta mexicana tras debutar en su cuarta Olimpiada y a quien todavía le queda la oportunidad de subirse al podio en la prueba individual.

“Hemos entrenado como no tienen ni idea: tanto en la alberca como en el gimnasio. A veces salen las cosas y a veces no, pero nuestro entrenamiento da para más”, agregó. “Les podemos decir que dejamos el corazón en la plataforma”, dijo por su parte Orozco, quien, pese a la derrota, tuvo palabras de elogio para Espinosa, con quien dijo que trabajar es “un honor”.

La víspera Iván García y Germán Sánchez solo pudieron ser quintos en la final masculina, pese a que México suele brillar en esta disciplina deportiva y pelea en lo más alto.

“No estamos acostumbradas con este resultado. Estamos tristes, enojadas, creemos que podíamos haberlo hecho mejor allá arriba”, afirmó Espinosa.