El argentino Juan Martín del Potro apabulló ayer al canadiense Milos Raonic por 6-2 y 6-3, en 66 minutos, para citarse este domingo con Roger Federer en la final del Indian Wells, primer Masters 1.000 de la temporada.

El suizo se impuso previamente al croata Borna Coric por 5-7, 6-4 y 6-4, en dos horas y 20 minutos de juego.

Del Potro llega a la final del torneo californiano por segunda vez en su carrera tras haberlo logrado en 2013 cuando perdió ante el español Rafael Nadal.

Con su victoria de ayer, ‘La Torre de Tandil’ suma un total de 400 en su carrera, de forma que se une a Guillermo Vilas como los únicos argentinos que han alcanzado esa cifra.

Jugando con toda la clase y calma del mundo, del Potro inició el duelo con una rotura de saque en el tercer juego, mostrando gran destreza en los golpes y confianza máxima en el servicio. Su serenidad en la pista contrastaba con la desesperación del rival, un Raonic desdibujado y hundido por numerosos errores no forzados. El viento que soplaba en la pista número uno del campeonato era suficiente para trastocar ciertos golpes, pero el argentino pareció llevar esa situación mucho mejor y se anotó un nuevo “break” en el quinto juego (4-1).

El canadiense seguía desconocido, claramente incómodo en la pista. Lo intentaba de todas las maneras, pero no daba con los recursos para cambiar la dinámica. “¡Vamos, tío, vamos!”, se le escuchaba decirse a sí mismo en la pista.

Del Potro ni se inmutó y se adjudicó el set con un juego en blanco. A partir de ahí el pampero domino a placer el duelo.

EFE