Con un gol al 94, Cruz Azul rescató el empate 1-1 ante Pumas, en el que bien pudo ser el último Clásico en la historia que se disputa en el Estadio Azul.

El defensa Enzo Roco ganó por aire en tiro de esquina y de cabeza logró la igualdad, para júbilo de la afición celeste.

Los felinos, que llegaban con 5 partidos sin ganar y 2 derrotas en fila, aprovecharon una pena máxima que el silbante Fernando Guerrero le otorgó al chileno Nicolás Castillo, al 53’, para adelantarse en el marcador.

El atacante auriazul había sido derribado por Gerardo Flores, quien fue el reflejo de gran parte del conjunto cementero, un equipo ansioso y que no supo frenar la garra felina.

Fue como si el 5-0 de la fecha pasada, que los celestes le propinaron al Pachuca, hubiera sido un espejismo, un simple accidente de los Tuzos.

Para el complemento, Pumas halló el gol de pena máxima y sobrellevó el resto del encuentro, hasta que en tiro de esquina, Roco apareció para alcanzar un punto para Cruz Azul que quizá no sirve de mucho, pero evita que pierda la confianza y todavía aspira a la liguilla.



Agencia Reforma