Cleveland, EU. LeBron James y compañía enviaron un mensaje contundente: los Cavaliers no están muertos.

Cuando todo parecía que los Warriors se apuntarían una tercera victoria al hilo en las Finales de la NBA, sobre todo por la ausencia de Kevin Love (conmoción), Cleveland paró en seco al vigente campeón.

El "Rey" se destapó con 32 puntos, 11 rebotes y seis asistencias y despertó y los Cavs para recortar la ventaja de Golden State rumbo a la conquista del trofeo Larry O´Brien después de la paliza 120 por 90 en la Quicken Loans Arena.

La quinteta de Tyronn Lue mostró una cara diferente y hasta se dio el lujo de tener una ventaja de hasta 31 puntos en el encuentro.

"El staff de coaches nos dio un plan de juego grandioso y lo ejecutamos durante los 48 minutos", resaltó LeBron.

"Tenemos que dar el mismo esfuerzo el viernes (Juego 4). Comenzar a la defensiva y después enfocándonos en la parte ofensiva".

Y Cleveland por fin pudo ganarle a los californianos, pues llevaban siete derrotas en fila ante ellos (los últimos tres de las Finales de 2015, dos en la temporada 2015/16 y los primeros dos de las actuales Finales).

Los guardias Stephen Curry (19 puntos) y Klay Thompson (10 unidades) estuvieron apagados, principalmente el primero, el dos veces ganador al Jugador Más Valioso.

Por el contrario, James y Kyrie Irving (30 puntos) andaban encendidos, además de que recibieron apoyo de jugadores como J.R. Smith (20 puntos), Tristan Thompson (14 puntos y 13 tableros) y Richard Jefferson (nueve tantos), el relevo de Love anoche.



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