Un Villarreal eliminado de la Copa del Rey y con ganas de pescar en río revuelto medirá en el Santiago Bernabéu la crisis de un imprevisible Real Madrid, que se ha dejado llevar en la Liga tras la derrota en el clásico frente al Barcelona y, a 16 puntos del equipo azulgrana, debe tirar de orgullo para la reacción.

Es lo que espera la afición madridista tras ver en una misma temporada cómo su equipo ha pasado de ser invencible, reinar en Europa y el mundo con clara superioridad en las finales, a vivir un presente preocupante con falta de hambre y motivación, sin fútbol ni regularidad en sus resultados.

Zinedine Zidane en cambio ve brotes verdes y tira de optimismo. Lanzó un mensaje positivo incluso tras empatar en el Bernabéu ante un rival de menor categoría en la Copa del Rey, por segunda vez tras lo sufrido ante el Fuenlabrada de Segunda B, frente a un Numancia que incluso acabó rozando el triunfo.

Pese a ello, el Santiago Bernabéu es el campo más complicado de la Liga para el conjunto amarillo, ya que su bagaje en este estadio es de cinco empates y trece derrotas por lo que los de Zidane podrían sumar otra victoria en casa.


EFE