La Bestia mata, devora... pero también los grupos delincuenciales y las autoridades, que toman como rehenes a migrantes centroamericanos para insertarlos en las filas del crimen organizado, en la trata, la explotación y la desaparición.

Después de tres años de no hacerlo, un grupo de al menos 300 migrantes centroamericanos abordó "La Bestia", como se le llama al tren que sale de Chiapas y atraviesa el sur y centro del país. Ellos son una parte de la Caravana del Vía Crucis Refugiados Migrantes 2017, quienes decidieron viajar en tren porque ahora es más seguro que hacerlo por tierra.

Irineo Mujica, presidente de la Asociación Civil Pueblos Sin Fronteras, quienes defienden los derechos de los migrantes y cuentan con tres albergues en el país, señaló que las autoridades mexicanas sugirieron que los migrantes centroamericanos no viajaran más en el tren por considerarlo inseguro, es por eso que desde hace tres años se dejaron de ver grandes cantidades de migrantes en trenes.

Sin embargo, el centroamericano que pasa por territorio mexicano a pie, se enfrentan a la ola de violencia perpetrada por grupos criminales, son asesinados, secuestrados, extorsionados, insertados a las bandas delictivas, las mujeres reclutadas para la trata y explotación sexual.

Es por eso, que ahora vuelven a tomar "La Bestia", para demostrar, que viajar en el tren y por grupos es más seguro que hacerlo a pie.

Al respecto, fray Arturo, de la iglesia de San José y quien abrió un espacio en la capilla de Lourdes para albergar a mujeres y niños que llegaron en dos caravanas, pero que forman parte de este vía crucis, dijo que la gente orizabeña se solidarizó con los migrantes.

Los migrantes centroamericanos, dijo, salen huyendo de sus países por la situación de violencia y al cruzar por México, padecen esa misma violencia en diferentes expresiones.

Veracruz vive una situación de violencia, asesinatos, secuestros y trata, pero esto también se ve en Tamaulipas y otros estados del país, por lo que el riesgo para los migrantes no sólo es Veracruz.


De la Redacción

El Mundo de Córdoba