Córdoba.- “Venimos buscando hongos y aguacates, de pronto, una ‘calaca’ fue lo que hallamos, y mejor le avisamos al agente municipal”, fueron las palabras de unos vecinos de la comunidad de El Bajío, quienes realizaron el hallazgo de los restos de una persona en un terreno abandonado, a 500 metros barranca abajo de la carretera que conecta San Rafael Calería con Tinajitas.

Reina Escobar, agente municipal de Paredones, recibió la notificación por parte de los campesinos alrededor de las 2:30 de la tarde. El terreno era propiedad de Pedro Osorio, quien falleció hace un tiempo por lo que se encontraba abandonado, lleno de maleza y sin persona que respondiera por la limpieza y mantenimiento.

Al llegar al lugar los policías estatales montaron un cerco de seguridad para mantener intacto el lugar del hallazgo para la llegada del personal de Servicios Periciales. El desconocimiento por parte de quienes lo descubrieron, no les permitió distinguir que los huesos se encontraban regados por más de cinco metros a la redonda.

Según el estado del cuerpo, se pudo tratar de una persona que murió hace meses, ya que sólo fueron hallados huesos, y un boxer negro de la marca “Polo”. Los campesinos explicaron: “Nadie viene a este terreno, pero nosotros buscamos unos hongos y algo de aguacate, vaya sorpresa que nos llevamos”.

Los peritos criminalistas de la Fiscalía realizaron las primeras diligencias antes de ordenar el levantamiento de la osamenta hallada. Un radio de diez metros fue cercado para realizar el peritaje entre matas de café, árboles, hierbas y la lluvia que se avecinaba.

Sin modo de realizar una identificación al momento, los restos fueron levantados y llevados a las instalaciones del Servicio Médico Forense (Semefo) donde estará en espera de ser reclamado por algún familiar, al cierre de la edición permanece como desconocido.

 

De la Redacción