Guadalajara.- El dueño de las Chivas de Guadalajara del fútbol mexicano, Jorge Vergara, busca llevar internet a las regiones más pobres de México para lograr una mayor penetración de su servicio de televisión por pago Chivas TV.

En entrevista con Efe, el dueño de grupo Omnilife afirmó que con ello se busca revertir las críticas que señalan que las Chivas, uno de los equipos más populares del país, solo podrán ser vistas por quienes más dinero tienen.

"Es una leyenda urbana que la gente sin recursos no va a poder (ver los partidos)", dijo el empresario en su oficina situada en la zona metropolitana de Guadalajara (oeste de México).

En mayo pasado, la directiva dio por terminada su relación con la televisión abierta, y en junio se lanzó la plataforma de televisión digital que transmitirá los partidos de local mediante un pago. El límite fue de unos 25,9 dólares en el clásico con el América.

La medida fue rechazada por parte de la afición en las redes sociales y los especialistas criticaron el servicio al considerar que se pierde la esencia de Chivas como el "equipo del pueblo".

Vergara rechaza estas críticas, diciendo que el club no está obligado a dar nada gratis.

"Ni somos partido político, ni somos proselitismo ni tenemos recursos para regalar, esa es una realidad, y obviamente sin recursos no hay equipo y sin equipo no hay nada para el pueblo", recalca el empresario, quien afirma que en las dos primeras semanas lograron la suscripción de 100 mil personas.

Las críticas pesaron tanto que la directiva tuvo que dar su brazo a torcer y anunció hoy que mantendrá vigentes los precios ofrecidos en una promoción inicial, de 1.999 pesos (108 dólares) por el servicio anual y de 999 pesos (54 dólares) por el semestral.

Esta decisión fue tomada "en honor a la gente que nos critica, para que esté contenta y pueda ser asequible para ellos", afirma Vergara con un tono sarcástico.

Polémico como de costumbre, Vergara asegura que la afición se adaptará a esta novedad (la transmisión por internet) como se adaptó cuando se construyó el estadio de Chivas y como se acostumbró a los continuos cambios de dirección que el equipo ha tenido en los 14 años que lleva al frente de la presidencia del club.

La popularidad del equipo no ha disminuido, asegura el empresario, quien añade que no le importa perder dinero al despedir a técnicos que "no aportan" hasta encontrar "al adecuado".

Vergara aludió al holandés Johan Cruyff, quien llegó a Chivas en 2012 como asesor y director de un proyecto deportivo para replicar en el equipo sus conocimientos que llevó al Barcelona.

Pese a las críticas por intervenir en decisiones técnicas, Vergara lo despidió un año después, como hizo con Hans Westerhof, Ricardo Lavolpe, José Manuel de la Torre o Carlos Bustos.

"Cruyff se llevó un dineral y no hizo nada al final de cuentas. Que en paz descanse, pero le fue muy bien con nosotros, (como) otros tantos más que puedo tener en una lista de gente que se llevó dinero y no aportó al club", dice con cierta sorna.

Lo importante para Chivas es tener un proceso de maduración del equipo que dé resultados "aunque tarde un año o dos años", dijo.

Aseguró que el argentino Matías Almeyda es, por ahora, quien se identifica con "los principios del club".

"Tenemos la fortuna de haber encontrado alguien que identificamos 100 % con nuestros principios, con la metodología, con el fútbol que queremos jugar y se llama Matías Almeyda", aseguró.

De la intempestiva salida de Omar Bravo, uno de los delanteros referentes de Chivas, aseguró que fue el jugador quien buscó emigrar por "el hecho de no ser titular", incluso él mismo llevó a cabo la negociación para llegar al Carolina Railhawks, de Estados Unidos.

"Él escogió el equipo, él negoció las condiciones junto a su representante. Nosotros no tuvimos nada que ver. Almeyda quería que se quedara, habló con él pero la decisión es que se iba", dice el dueño del equipo, quien afirma que le gustaría que el delantero regresara "algún día" a Chivas "en otra posición".

Luego de que un juez de la Ciudad de México determinara devolverle el 100 % de las acciones del grupo Omnilife, tras el pleito legal con su exesposa Angélica Fuentes, Vergara considera que ahora le queda lograr que sus hijas regresen a México, para lo que afirma estar dispuesto a negociar con Fuentes y arreglar su situación familiar.

Tras retomar el poder de Grupo Chivas y de la empresa que fundó en 1991, Vergara dijo que buscará retomar la credibilidad y buscar que el club crezca. EFE