Minneapolis.- El receptor de los Vikings de Minnesota, Michael Floyd, dio positivo por alcohol en una prueba realizada esta semana.

Lo anterior de acuerdo a un reporte de TMZ, que agrega que el receptor está en arresto domiciliario y tiene prohibido consumir alcohol como parte de su sentencia por DUI, derivado de una detención en Arizona, en diciembre.

Floyd regresará a Scottsdale el 26 de junio para explicar las pruebas registradas, según el tribunal.

Floyd está obligado a someterse a pruebas de alcohol y se le prohíbe consumirlo o faltar a alguna de sus pruebas, de acuerdo a los términos de su libertad condicional.

En el momento de los hechos, el 11 de junio, Floyd había servido 90 de los 96 días requeridos de arresto domiciliario.

Mientras que el agente de Floyd, Brian Murphy, informó a través de un comunicado que el jugador "comenzó su arresto domiciliario de 96 días el 13 de marzo de 2017. Durante este período, a Michael le hicieron pruebas al menos seis veces al día".

Indicó que "en los primeros 90 días el contenido de alcohol en la sangre de Michael fue de 0,0 para todas sus más de 500 pruebas".

Murphy agrega que "el 10 de junio de 2017 Michael vio películas en su residencia hasta las 3:00 de la mañana. Durante ese tiempo bebió varias botellas de un té comercial sin darse cuenta de que las bebidas contienen alcohol".

"El 11 de junio de 2017 a las 5:30 am, a Michael le realizaron la prueba de detección y su contenido de alcohol en la sangre fue de 0,05 M", indicó el agente del jugador.

Michael, de acuerdo a su agente, fue sometido a una segunda detección a las 5:54 am y su contenido de alcohol en la sangre se redujo a 0,045, y en una tercera prueba a las 6:23 su contenido de alcohol en la sangre fue .444. Luego se volvió a dormir y se perdió una prueba a las 6:33 am.

El agente del jugador asegura que "Michael estaba a cinco días del final de su vigilancia en casa, pero antes de y después de este incidente, no ha tenido ningún tipo de alcohol desde el inicio de su vigilancia".

Por su parte, Floyd niega cualquier falta, diciendo a los medios de comunicación que "todo es totalmente falso, no se le puede creer a TMZ todo lo que diga".

Los Cardinals de Arizona cortaron a Floyd después de su arresto en diciembre, posteriormente fue reclamado por los Patriots de Nueva Inglaterra y jugó tres partidos, y en mayo firmó contrato de un año con los Vikings.

EFE