Como un auténtico boxeador en el noveno o décimo round, mermado por los golpes y a punto del colapso, lucieron Yanquis de Nueva York en los dos últimas días en las Grandes Ligas, y es que lejos de reforzar su tropa, para lo que resta de la temporada 2016; optaron por tirar la toalla en la División Este de la Liga Americana, al desprenderse de sus principales peloteros y lanzadores, y de esa manera comenzar con una limpia que seguro traerá mas movimientos al finalizar la campaña.

El primer campanazo se presentó desde la semana anterior, cuando los neoyorquinos optaron por cambiar al cubano Aroldis Chapman, quien se convirtió en esta campaña como el principal refuerzo, que no sólo sería el responsable de heredar la labor de Rivera (cerrador) si no de ser la pieza angular, en cuanto atraer los aficionados al estadio se refiere. Como era de esperarse, el serpentinero isleño se convirtió en todo un referente, principalmente por las rectas a más de 100 millas que promedia.

No obstante la temporada tan irregular de los Yanquis, como el actual contrato que tenía Chapman, obligó a la directiva que encabeza Brian Cashman, a deshacerse del cubano. Y es que según explica el gerente general de los Mulos de Manhattan, la firma con el ‘lanzallamas’ sólo abarcaba al finalizar esta temporada, y a partir de ahí no se le sacaría ningún provecho a la partida de Aroldis.

En contraparte el intercambiarlo con los Cachorros, obligó a que la novena de Chicago, se desprendiera de su mejor prospecto, el venezolano que cubre el campocorto, Gleyber Torres, además de los jardineros Billy McKinney y Rashar Crawford. Por si fuera poco los Yanquis también recuperaron al abridor Adam Warren de quien se desprendieron hace unos meses, con la finalidad de adquirir a Castro.

La noticia no fue vista con buenos ojos por los aficionados quienes se hicieron sentir a través de las redes sociales, mientras que la prensa neoyorquina -caracterizada por ser la mas feroz y crítica de todos los Estados Unidos en cuanto deporte se refiere- reprobó la partida de Chapman a la ‘Ciudad de los Vientos’. Sin embargo hubo mas golpes que sacudieron a la novena que goza de mayor gloria en la ‘Gran Carpa’, ya que Andrew Miller quien se quedó con la responsabilidad que Chapman dejó (cerrador) también fue intercambiado.

El zurdo que cuenta con seis victorias, una derrota y una efectividad de 1.58, ahora tendrá la oportunidad de defender los colores de Cleveland, que seguro participarán en la postemporada, tomando en cuenta que actualmente comandan la División Central. Pero cuando parecía que ya no habría mas movimientos en la ‘Gran Manzana’ en las últimas horas de las bajas y altas de las Grandes Ligas, los Yanquis y los Rangers acordaron traspasar a Carlos Beltrán.

El boricua era hasta la semana anterior en la mejor pieza ofensiva que los neoyorquinos tenían en el 2016, el jardinero derecho quien también es utilizado como bateador designado, posee en este 2016, un total de 22 cuadrangulares, 64 producidas, 50 carreras anotadas y un porcentaje de bateo de (.304). Pero al igual que sucedió con Chapman, el contrato de Beltrán concluía al finalizar esta temporada, y los Yanquis no estaban dispuestos a apostar por un jugador en la agencia libre con 40 años.

Finalmente el dominicano Ivan Nova fue intercambiado a los Piratas de Pittsburgh, tras una decepcionante trayectoria con los Mulos, y es que las expectativas en el quisqueyano eran altas, ya que el propio Joe Girardi, en tres campañas consecutivas, le designó un lugar en la rotación. Sólo el tiempo dirá si los movimientos que realizó Cashman fueron las acertados, tomando en cuenta que la diferencia con el líder divisonal que en este caso son los Orioles de Baltimore se encuentran a tan sólo cinco juegos y medio, y aún con dos meses de calendario por disputar.


Blindandos

Todo lo contrario se presentó en la División Oeste donde los Rangers de Texas son los mandones con sus ya 62 victorias, récord que ningún equipo en la Liga Americana posee. El también conocido equipo de la ‘estrella solitaria’ se armó hasta los dientes, pero principalmente blindó sus principales necesidades. Una de ellas fue el ya citado Carlos Beltrán, quien será el responsable de cubrir durante dos meses, la baja de Prince Fielder, quien se lesionó y perderá el resto de la temporada.

La ventaja de Beltrán es que no tendrá que preocuparse por tener un rol defensivo, ya que los Rangers lo adquirieron para fungir como bateador designado y ser el principal responsable junto a Adrían Beltre, de producir las carreras para los Vigilantes. Otra de los movimientos acertados para los Rangers, fue la inclusión a su tropa del receptor Jonathan Lucroy, quien dejo a los Cerveceros de Milkwakee, por militar en una novena que seguro peleará por un anillo de Serie Mundial.

La cereza en el pastel fue la llegada del relevista Jeremy Jeffres quien también dejó a los Cerveceros, arribando a un bullpen que ya cuenta con otros estelares como Dyson, Diekman, Kela y Matt Bush. Pero no todo son buenas noticias para los Rangers ya que todos estos movimientos, provocaron que se desprendieran de varios de sus principales prospectos.