La Universidad de Boston, que estudia las conmociones sufridas por los jugadores del futbol americano, ha recibido el cerebro del ex ala Aaron Hernández, quien se suicidó el pasado miércoles en la celda donde cumplía su condena de cadena perpetua por un asesinato ocurrido en 2013.

José Baez, abogado de Hernández, explicó que que la familia del ex jugador de los Patriotas de Nueva Inglaterra pidió que el cerebro fuera entregado a los investigadores de la Universidad de Boston luego de que los forenses confirmaran las causas de la muerte.

La Liga Nacional de Futbol Americano (NFL) ha apoyado las investigaciones científicas orientadas a conocer los efectos que generan las conmociones cerebrales a las que están expuestos sus jugadores durante su carrera profesional, así como mecanismos para garantizarles mejor protección a los jugadores.

El ex futbolista nacido hace 27 años en Bristol (Connecticut), y de ascendencia puertorriqueña e italiana, fue condenado a cadena perpetua sin derecho a libertad condicional en 2015 por el asesinato de Odin Lloyd, un jugador semiprofesional que era novio de la hermana de su prometida, Shayanna Jenkins.

Las autoridades locales informaron ayer de que junto al cuerpo de Hernández fueron encontradas tres notas escritas al lado de una Biblia. Además, tenía las palabras ‘Juan 3:16’ escritas en su frente. Sin duda una nota que llena de luto al futbol americano profesional.


EFE