Agencias



La selección de Argentina siempre es favorita para ganar los trofeos, sin embargo ayer confirmó lo dicho al superar, sin Lionel Messi, a su similar de Chile por 2-1 en la fase de grupos de la Copa América Centenario. Y lo hizo con un gran partido de su "ángel" Di María.

Desde que se conoció el calendario copero, este partido era muy esperado, se trataba de los últimos dos finalistas, aunque en condiciones distintas a lo ocurrido el año pasado; Chile con nuevo técnico, Argentina sin su figura Lionel Messi (que jugará hasta el viernes) y en una instancia de ronda de grupos.

La albiceleste, que tuvo un mejor accionar en los primeros instantes, avisó por conducto de Nicolás Gaitán, quien reemplazó a Messi, con cabezazo al travesaño y luego Marcos Rojo con testarazo que exigió al portero andino Bravo.

No obstante, "La Roja" perdonó antes del descanso al presionar una salida de su rival, donde Arturo Vidal sirvió para Alexis Sánchez, pero éste perdonó, con su disparo bien tapado por Sergio Romero.

En el segundo lapso, el duelo se abrió un poco más, Chile tomó la iniciativa, pero un descuido de Charles Aránguiz significó el 1-0 de Argentina, ya que perdió el balón con Banega, quien tocó para Di María, quien disparó raso a poste de Bravo.

Sin dar opción a la respuesta, los "pamperos", en una copia de la jugada anterior, hicieron el 2-0 ahora en un contragolpe de tres contra tres, donde el "Fideo" Di María sirvió a Banega, para que definiera una vez más a primer poste del portero chileno. Chile volvió acusar la falta de gol, pero acortó distancias mediante un remate de cabeza de Fuenzalida.